Skip to content

¿Cocinaremos por cuarta vez?

Hoy, para mí, acaba Breaking Bad. En el dvd player estoy a punto de darle play al último episodio, el 13 de una temporada irregular y extraña. 8 episodios en el que no pasó nada me deja un mal sabor de boca. Pero, aunque quisiera reprocharles su aletargado modo de contar las cosas, no podría ponerle pero a los últimos cuatro episodios. O los escritores debieron cargar un peso enorme para alargarlo a 13 episodios o supieron mal el juego de manipular el ánimo del espectador. Era imposible que acabara sin tanta muerte, sin tanta desolación. Por eso, a media hora de darle play, pienso que probablemente me queden pocas ganas de continuarle el paso. Tal como ocurrió en otras temporadas de otras series. Me hago a la idea de que hoy acaba. Que no habrá más personajes para odiar. Sabiendo que, extrañamente, me enamoré del personaje de Skyler y terminé odiando a Walter White. Jesse me causa una profunda lástima y los hijos de la familia White ahora me parece un lastre irremediable. Una rueda de la fortuna inexplicable. Pero una rueda que al fin y al cabo, se le está acabando la pila. En fin.

Categorias: El presente.

Is adventure

Pensaba escribir algo sobre el disco de The Mocks “M is adventure”, pero me distingo por apuntar aquí solamente hasta donde me llegan los discos que me gustan, qué cosas me recuerdan, etc. El video de Golden Ring tiene una anécdota chistosa pues según Ela, la policía del municipio de García creyó que de verdad estaban haciendo brujería en el monte. A mí me deja una profunda satisfacción escuchar el disco entero, dándole repeat infinidad de veces a Flaunt y Bare Minimum. Nicolás escribió esta nota en Milenio hace unas semanas. Ahí dentro encontrarán el video de Golden Ring. Sigo pensando que las mejores bandas de Monterrey son dúos. The Mocks y XYX. Enteramente diferentes pero totalmente impresionantes. Enhorabuena por Ela y Blodo, se han sacado un 10.

Categorias: Música.

Rott

La mejor historia jamás contada se me presentó una noche, en una carne asada, a las afueras de la ciudad. Estamos 10 tipos aburridos tomando jugo de aránadano, con un stereo viejo tocando un vinil de Bill Withers. Cada uno de nosotros hablando de nuestras hazañas. Lo de siempre. A debate, sin querer planearlo, se empezaron a caldear los ánimos por ver qué raza de perro era superior. El pastor alemán, decía uno; el Pug decía otro; el rottweiler otro. Cuéntanos por qué el rottweiller, le pregunté. Es muy sencillo. Y esta historia, aunque es muy corta, es bastante triste como para darles una medalla a los perros en general. Varios amigos están en una carne asada, como esta. A diferencia de esta, hay pistolas enfundadas, drogas furtivas, y 4 botellas de whiskey. Es una terraza y dentro de la recámara duerme el bebé recién nacido del anfitrión. También, dentro del cuarto, Papo, un rottweiller adulto de una cabeza enorme que duerme a los pies de la cuna. Entre canciones de Los Invasores de Nuevo León el bebé comienza a llorar. Uno de los tipos, el más vaquero de ellos, advierte que nadie va a revisar al bebé y baja el volumen de la música. Hay un silencio e inmediatamente, Papo pisa a terraza, con la boca ensangrentada, agitado y aturdido. El anfitrión piensa lo peor. Desenfunda su .45 y le pega dos tiros al perro, justo en la cabeza. Entra con el terror de toda su vida a la recámara y descubre a su hijo durmiendo apaciblemente y a una víbora destrozada a los pies de la cuna. No faltó que su esposa y su familia se lamentaran y le tildaran de pendejo y que sus amigos, al contrario, le apoyasen porque, en el fondo, el Papo asustaba a todo mundo. En el fondo, se lo merecía, decía el más ebrio del grupo. Quién sabe si luego de la víbora no te hubiera dado una desconocida a tí

Categorias: El presente.

Gatos

“Aún no tengo el informe pericial, la muerta era una bibliotecaria llamada Eunice Valverde, que vivía sola, con la única compañía de un gato. Igual que Angélica, pensé. Gracioso, dije, todas las mujeres que viven solas tienen un gato. El gato es la mejor compañía para una mujer solitaria, dijo Raúl, el único problema es que el gato de Eunice Valverde, de nombre Gabriel, uno de esos lindos gatos rubios, probablemente asistió al asesinato de su dueña sin intervenir, al contrario de lo que haría un perro. O porque el gato no entendió bien lo que estaba sucediendo, cosa que creo improbable, o porque en su solipsismo felino aquello no tenía importancia, porque no le estaba sucendiendo a él. Alguien dijo que el gato, al contrario del perro, mira a un asesino con un puñal sangriento en la mano con la misma curiosidad con que mira a una anciana con un rosario entre los dedos

De “Mandrake: La Biblia y El Bastón”, novela de Rubem Fonseca.

Categorias: El presente.

Nerd de los de antes, no fan de Avatar

¿Alguna vez se han preguntado, si de verdad la gente de Big Bang Theory (la pandilla de Big Bang Theory) puede ser calificada como una “pandilla nerd”? Poca gente se ha tardado poco en responderme que sí. Pero veámoslo de más cerca: se la pasan hablando de física; ok. Eso podría encerrarlos en una jaula excepcional, a la que no entrarías ni para pedir un lápiz. Pero, por otro lado, no son nada cultos. No es que “no funcionen” socialmente -cliché que han supergastado en 3 temporadas- sino que en su mundo de probabilidades, cálculo diferencial y astrofísica, no han parado de hablar mas que de 3 cosas: los tesoros de Stan Lee, el extenso universo de Star Wars, y -Oh Dios- el infinito mar de datos que es Star Trek. Y eso quizá no los convierte ni en la mitad de nerds que la gente cree.

La cosa es que un verdadero nerd -no un geek, un geek es alguien que despertó un día sabiendo diferenciar Apple de Microsoft- es culto. Te habla de programar un nuevo firefox en C++ pero también puede decirte por qué los personajes en Stalker son grises o explicarte a base de diagramas qué sucede en El Aleph; puede conseguir puentear toda una red para zafarse del firewall de su trabajo pero también se sabe de memoria todas y cada una de las películas de Don Hertzfeldt. Y probablemente las haya comprado en Amazon, usadas. Vaya, un nerd, un verdadero nerd no está cien por ciento apegado a hacerse preguntas burdas como “¿Por qué la mujer maravilla volaba en su nave invisible, cuando era ella tan visible como un pato?”. No juega Xbox 360, hackea el Steam de Valve y emula en linux en una partición, Half Life, Half Life 2 y Portal. Un verdadero nerd no podría salir en una serie. Ni en una película. Creo yo.

Categorias: El presente.

Angel Echoes

Tengo un par de días escuchando el nuevo disco de Four Tet. Angel Echoes es el primer tema. Más que corroborar que Kieran Hebden aún tiene gasolina de sobra, me encanta que, luego de su participación a 2 tracks con Burial, a este londinense le haya quedado un pedazo de “burialismo” a la hora de componer, como ese sampleo de voz de chica que me recuerda a Near Dark. Y no sólo de sampleos, sino también su juego minimalista de grabar las bases, como en esa Sing que está emparentada más a lo que hace Zomby en One Foot Ahead Of The Other. Quien, por cierto, ya merece un mejor lugar en el mundillo del Dubstep.

Categorias: Música.

Thank you, Friends

Qué debo decir ahora, ¿me gustaban? Bueno. Me gustaban las canciones de Big Star. Me encantaba cuando solo hacía covers. Cuando contaron esa historia en que se perdió durante el Katrina, y apareció días después, sin un rasguño. Le agradeceré toda mi vida la manera tan excelsa en que hizo del pop una idea. Sus alumnos los Replacements le hacían esquina en cualquier lugar. Y hasta Paul Westerberg se compró un reloj despertador para encontrarse temprano con él. No fue hasta la mañana cuando la realidad me alcanzó. Y estaba en forma de melancolía, como si hubiera estado bebiendo hasta tarde. Parecía que estábamos en una fiesta recordando las mejores canciones, picando botones en una jukebox. Alex Chilton murió. Estaba apenas joven porque no había envejecido nada en todo este tiempo. Una pena, la verdad.

Categorias: Música.

La carretera

Si estás a punto de entrar a la sala de cine para ver La Carretera quiero contarte rápido ciertas cosas:

a) Te va a encantar si lo tuyo es creer en el cine cuando ves cine y en la literatura cuando lees un libro. Pocas personas en el mundo distinguen estas dos muestras artísticas del ser humano y tienden a llevarlas en la misma mochila. No es así. No están en el mismo estante. Vas a ver una gran adaptación de que hizo John Hillcoat que nada tiene qué ver con la prosa maravillosa de Cormac McCarthy. Quítate el libro de la cabeza porque independientemente de lo inteligente que seas, cualquiera queda como un imbécil defendiendo una u otra cosa.

b) Quizá sea la mejor actuación de Charlize Theron en años, así que vete preparado y disfrútala porque sale, de verdad, muy poco. No vas a reconocer a Robert Duvall cuando veas los créditos al inicio y comiences a recordar las escenas. Seguramente el problema es que salen todos maquillados como para una película de Clive Barker, pero cuando das en el clavo, se siente de verdad bien. Guy Pearce, igual. De hecho, si estás familiarizado con The Wire, podrás ver a Michael K. Williams en un papelazo. Corto, pero contundente.

c) Vas a soñar con los paisajes. Pocas cosas, como la pus y podredumbre apocalíptica se puede encajar en el corazón como todas las locaciones entre falsas y verdaderas que vas a ver ahí. Es tan particularmente gris. Hace ver a la saga de Underworld como una pantone para estudiantes de Diseño Gráfico. Ojo al mar. Y ojo también a las escenas de los edificios. Que son pocas.

d) En general todo se va a la mierda y eso es un gran punto para la película. Estamos acostumbrados a que exista algo de esperanza, pero acá pareciera que un agujero negro está justo debajo de los personajes en 10 años de supervivencia. Yo, lo que hice fue hacerme el duro durante toda la proyección. Pero creo que nunca había visto, fuera de todo esa ausencia de color, una relación tan abismal entre padre e hijo, que hasta dan ganas de romper la pantalla y rescatarlos en esta otra dimensión.

Una película lindísima. Ah, y la música es de Nick Cave y Warren Ellis. Si de verdad eres fan del bigotes de foca y del barbas de Santa Claus, ve a verla. Ese es otro gran plus. Creo que desde Grinderman no se veían tan bien acoplados.

Ahora sí, entra a la sala.

Categorias: Cinema.

Found Out

En este largo fin de semana tuve la oportunidad de escuchar el nuevo disco de Caribou llamado Swim. Junto a eso, también pasé un rato por el thread en I Love Music en donde cierto usuario reconocía un lado más dance en el disco. Snaith es por mucho uno de los tipos más interesantes en el indie moderno, y lo que a mí me extrañó fue que abandonara totalmente el sonido The Mamas & the Papas que Andorra logró explorar. No importa mucho que ahora suene aún más a Four Tet que a Deerhunter. Sino que en su “renacimiento” de clubbing, sacrificó mucho el sonido que en otras épocas le resultaba un plus particular. En Swim no vas a encontrar una “Sandy” pero al menos tiene “Found Out”, que hasta el momento se ha convertido en mi favorita con ese sube y baja de feria y el tic de sus guitarras que no esuchaba desde la era de Manitoba.

Categorias: Música.

Como cuando alguien cuenta algo en el cine

La última banda que de verdad gocé en vivo fue XX. Los vi en Dublin. De verdad estuvieron muy bien, pero me sentía incómodo entre toda esa gente que asistió al concierto, toda esa gente que se la pasaba hablando. Supongo que se sentían atraídos por el hype, pero no estaban para nada interesados en la música. Ellos sólo querían estar ahí. Pensé, “Esto es lo que el hype cosecha” Es como, cuando la gente asiste a tu concierto por el simple hecho de estar ahí. Realmente no van a escucharte. Es un poco jodido eso; la gente que de verdad está ahí para escucharte no puede hacerlo, porque la gente que está detrás de ellos solo se la pasan charlando…

Erlend Øye en las guests lists de Pitchfork. Resume quizá una de las razones por las cuales no me excitan los directos. Desde el punto de vista del artista, suena durísimo que Erlend “no acepte” que ciertas personas hablen, pero vaya, él quería escuchar bien a los XX. Fue como cuando de verdad quería escuchar a Antonio Luque y desde la entrada todo mundo estaba en su concierto. O aquella mítica presentación de Human Drama en la que se asaba una carne justo del lado del escenario. O cuando Juana Molina entre canción y canción se reía del desmadre que había en la barra del McMullens. En fin.

Categorias: Música.