
Hace unos minutos, una amigo me comentaba que hacerse la graciosa y grabar con el tipo de Café Tacuba para nada le liberará del estigma de haber hecho canciones tan feas con un banda que valía lo que vale un pan blanco. Pero con el disco en mano, y con varias escuchadas previas, ese comentario me llega a mí, erradísimo. Lo de Natalia ya es más terrenal y menos propositivo a partir de que abandonara a una banda que no le dejaba nada bueno. Y se equivoca porque desde que hizo mancuerna con Emmanuel del Real, las cosas empezaron a escucharse mejor. Los arreglos cambiaron. Las letras cambiaron. Hasta la manera de presentar el disco, sorpresivamente, se volvió un poco más atrevida. Que hay temas en inglés, sí, ¿pero qué importa? Que están mal cantados, que suenan trashy y no sé qué tantas cosas han dicho. Va. Es sencillísimo pasarle la aplanadora encima a esos poquitos temas en inglés. Pero aún así, cantando con su tofl de 2 pesos, logra calificar los temas, llegando con un 10 que le envidiaría la misma Anahí. A esta altura ni la crítica más soez la podría apalear. Prueben con Ella es bonita. Temazo de principio a fin. ¿No les entró?. Bueno, aquí está No viniste. Pocas cosas hoy suenan tan bien, así de simple.
La Forquetina era un yunque tremendo para Natalia. Siempre los imaginé haciendo canciones para shows infantiles. Música limpia, como de cualquier egresado de conservatorio con ganas de entrarle al pop con el pie izquierdo. Hace muchos años, cuando todavía veía televisión la vi en el Mañanero. Ella, su guitarra y muchos años menos. Sin el grupo me pareció bastante agradable.
Lo que me recuerda. ¿Viste que volvió el Mañanero? Qué ganas de revivir cosas que tuvieron su principio y fin.
Uy hoy comento mucho. A mi me pasa que este pop no me interesa. Es como un pop para gente que no quiere sentir culpa, que tiene un background de otras músicas, sobretodo indie y bueno….agarra esto como un eslabón más de la cultura pop. No me gusta nada.
Me quedo 100 veces con una máquina más aceitada: Paulina Rubio. Y con eso no digo que me gusta o creo que es genial digo, me parece que el pop es eso.
saludos!
No sé si aplique decir que a mí me gusta últimamente más Coti que Calamaro.
A Coti no lo escuche jamás. Con Calamaro es otra relación, es histórico. Empieza en “Nadie sale vivo de aquí” tiene flashbacks a Los Abuelos, vuelve al presente con Los Rodriguez y continua con su carrera solista. Lo quiero, lo rechazo, lo admiro, lo envidio.
Lo que no puedo es ignorarlo. En cambio a Fito Paez, que logra algo que Calamaro no: que me guste un disco entero. Lo ignoro. Hace años y ni siquiera me lo propuse.
Yo creo que debe despertarse un día y pensar en grande. Tiene algo, lo hace bien, pero lo puede hacer mejor. Esto es como el pop que se conforma con estar de fondo en una tienda.