La señora que hace esas ricas gorditas y esas flautas cerca de casa de mi madre. No sabe cobrar pero tiene una hija, súper inteligente y bastante entendida con las cuentas. Igual el taxista que, por la suerte, ha tocado llevarme más de tres veces, y las tres veces me ha recomendado qué comer, dónde comprar barato, y cómo mantener una buena dieta. Por él ahora trato de comer papaya todos los días. Lo mismo digo para la chica que revela mis fotografías en HEB. Tanta amabilidad y buen gusto para la música (está todo el tiempo escuchando a José José) la vuelven no menos valiosa. También está la señora que está en la clínica Roma, sirviendo los tacos, uff: poco le falta para comprarnos un balón y dejarnos echar una cascarita en el comedor de la Clínica. Y la chica de las ensaladas que nos servía hasta 3 raciones a escondidas, y que, ahora suponemos varios, la debieron correr por eso. También en la lista está la china que le regaló unos aretes a mi esposa, así, nada más, de la nada. Le preguntábamos que a cuánto los vendía, y ella, en su tono amable y encantador, sólo decía: es un recuerdo. Y también la encargada del Hotel en Oaxaca; que traía su iPod y que tenía que escondérselo para que no la vieran sus jefes; ¡ah, y el perro!, el perro del vecino; que tristemente nunca sacan a pasear pero que por las noches espanta a los gatos, evitando que estos se coman a los pájaros, etc.

Sino fuera por ellos todo sería plano, aburrido, soso, simplón.

asco

Los discos nuevos de Sonic Youth ya llegan sin aviso. Sí, claro, anticipación desmedida, si el chisme era que podrían sonar a Bad Moon Rising y cosas así. Rumores. Varias personas me llegaron a decir que aún tienden a superar su disco anterior, por mucho. Pero seamos realistas: no importa qué toquen, se han convertido en un dogma. Y en un dogma bastante enflaquecido. Me he convencido desde hace años, que después de la aparición de Murray Street, no habrá otro como ese. Ése sería el gran último disco de la banda de Washington. En ese entonces, pensé que el que hubieran trabajado con Jim O’ Rourke les había clavado una estaca muy hondo. Que habían pasado por una racha en la que, o sonaban bien para las nuevas generaciones o se comprometían con una nueva hermandad experimental. Pero sólo faltó un par de discos más para verles vomitar, rumiar, y volver a vomitar su fórmula gastada, que ha sido mejor usada por otras bandas. Temprano me topé con el nuevo vídeo de su nuevo single. Creo que ni me quedé al final. Es una pena.

Una pared nueva que no suena

April 15th, 2009

Vamos, seamos serios. Una cosa es la música y otra el crimen. Ambas serias, quiero decir. Phil Spector estuvo sacándole la vuelta mucho tiempo a su destino. Tal que ahora, ya con una sentencia bien aplicada en su entrada de wikipedia, a los que le admiramos sin recelo no nos queda otra que resignarnos. Y vaya, ni eso. Desde el principio, uno no puede ser abogado de nadie. Ni siquiera de uno mismo. Cuando te paseas con un pedazo de fierro helado a tu costado, seguro sabes a qué te vas a enfrentar. Puedo decir que se va a podrir pero que no deseo que se pudra. ¿Dónde estaba el hombre del wall of sound cuando decidió asesinar a Lara Clarkson? Ah, esa es una gran pregunta. Escondido, supongo. Eso es lo que me interesa. Eso le vuelve un tema interesante, sí. Por eso cuando veo los nicks de Msn, los mensajes en facebook, y los llantos de gente que conoció su obra (como yo, la verdad) por encima, en donde se reza “Free Spector”, me da mucha pena. Mucha, mucha pena.

Chambers

April 13th, 2009

Marylin, the one and only

Es como una postal. Pareciera una toma de E.T. o mejor aún, un cameo. Una infiltración que algunos les parecería enfermizo. Marylin Chambers en el set de filmación de una película infantil. ¿Qué tal? Pero no. No tengo idea de dónde proviene.

En youtube pude encontrar solamente varias escenas de Rabia, una de las primeras películas de Cronenberg, y quizá el único metraje no porno que caracterizó Marilyn Chambers. Puedo recordar el día en que varios amigos la rentamos y cómo callé al reconocerla de mucho tiempo atrás. De aquel día en que descubrí, bajo el colchón de la casa de unos primos, una película que llevaba por título “Eva entre Adanes”.

Chambers me impresionaba a tal grado de que llegué a defenderla, mucho tiempo después, en un debate estúpido de quién tenía la garganta más entusiasta, aún por encima de Linda Lovelace, a la cual no llegamos a respetarle su documental póstumo.

Pero aquí está ya la nota de que muere ella, mi favorita. De quien vi quizá menos de la mitad de sus films y a quien podría llevar tatuada en mis recuerdos.

Intrigado por su vida con el ex esposo de Lovelace -con quién Chambers se casó un año después – un artículo de Salon.com la dibujaba como la mujer que vino a revolucionar el género, como una bomba sexual sin precedentes. Yo la sigo viendo casi como una amiga. Como la cara más simpática que ha dado esa industria y como una amenaza letal creadora de zombies.

nirvs

Desperté con la nota del aniversario número 15 de la muerte de Kurt Cobain. El divo de Seattle estaba muy deprimido y tenía en su cuenta de banco mucho dinero, luego de que, según él contaba, no alcanzaba en la época de Bleach, tener más de 10 dólares en los cajeros.

El documentalista audaz que hablaba sobre un presunto plan para asesinarle estaba convencido que no existía motivo para ensalzar a Courtney. Quizá esa era la razón por la cual éste nunca mostraba su rostro. No quería hacer obvio el odio que tenía por Love, ni por accidente.

En ese tiempo yo todavía creía un poco en la imagen de mártir, hace 5 años. Pero pasaron muchas cosas y ahora me da un poco de tristeza imaginármelo, casi sin fuerza, levantar una escopeta y volarse los dientes. El mentón entero. Ahora, lo único que me llama la atención es la carta y la parte en que menciona a Freddie Mercury, poniéndolo como un amante de las multitudes (lo cual tiene sentido y me da un poco de risa).

Kurt mezcló las cosas, se confundió ese día, y aunque algunos le siguen llamando cobarde o cosas así, parece más bien que estaba aburrido. Y nada más. Nadie le aconsejó hacer un dueto con Bowie. Eso le hubiera animado un poco. O hacer un Reality Show.

Aquí encontré la ilustración

Génesis

April 3rd, 2009

César tiene 5 años. Es hijo de un compañero de trabajo también llamado César. Hace una semana, en una tocada de rock que hacía el municipio de Monterrey, César hijo se volvió loco. César padre vino a mí a pedir consejo. Asegura que no tenía idea de que su hijo “le saliera” rockero. Me pide que le grabe un disco. ¿Justo hoy?, pregunté. No, claro, cuando tengas tiempo. Hoy tengo tiempo. Y empecé. No tenía idea de qué había presenciado su hijo, ni de cómo partir. Pero me puse a pensar y es aquí a donde quiero llegar.

Es una buena idea tener siempre lista una compilación indiscutible de punk. Quiero decir, sólida. Warsaw, Lust for life, Why do i get, My War, California Über Alles, etc. Las raíces como génesis. Puede ser tu hijo un canditato para ser el próximo vocalista de Deicide, pero a los 5 años tienes qué empezar por un riff, y qué mejor que el punk para llegar a ello. Cero Led Zeppelin. Cero Black Sabbath. Cero, por favor, Iron Maiden. Punk apestoso y llano, salvaje y conciso, de 3 minutos, justo el tiempo en que dura la atención para cualquier mortal a la hora de hacer air guitar. En una visita al río, desde las bocinas del auto suena mejor, para una familia, Hanging on the Telephone que In A Gadda Da Vida. Así de simple.

Con la portada en mano, César padre viene a preguntarme, justo en este momento, si ya está el disco. Le digo que no, que le faltan 2 minutos para que termine. En sus manos está la portada. Una foto de César hijo, con unos ojos de fastidio y unos cabellos a lo Richard Hell, que espantarían a la monja más reacia. Le digo qué cuál es la historia de la foto. Ninguna. “A mi hijo no le gusta que le tomen fotos”. Y yo termino con el disco diciéndole que empieza muy lento, pero termina desastrosamente. Y me entiende. Y al final me pregunta por Jonas Brothers. Y hago como que no escuché.

Maid in Heaven with air

En términos reales, este poster podría tener el poder de dejar ciego a sus fans. Yo, un fan que le ha perdido la pista más de una vez, me siento halagado. Ni el peor de los directores le pudo vestir con un cosplay tan absurdo y barato y salir bien librado. Aquí el chiste, si me dejan llamarle así, es dejar un teaser perfecto, una pequeña probada de ese cinema verité que a veces le sale muy bien a Kore-eda. Y más por ella, quiero decir, la más dulce y simpática de las actrices coreanas. Para mí es un misterio simplemente verla así, de perfil, imaginándome el sol que a tiempos le patea la cabeza. Y así con esa imagen quiero quedarme hasta la hora del estreno. Puedo decirlo, el mejor de los teasers hasta ahora.

A las maestras, que jamás las llamarás moscas muertas

Como mp3 no pesa mas que nada. Está ínfimamente rippeada. Debe ser un mp3 sacado directito del download temporal que había en su myspace, ya hace algunos meses, quizá un año. A decir verdad, un año. Yo no estaba seguro si podían lograrlo y dar un disco redondo. A Sucker For Your Sound es un gran tema. Lust for a Vampyr también. No diré nada más de Out to the shadows, de Cool Coconuts o de The Best (la canción robótica más ruda que he escuchado en años) o de Inzects, partida en dos. Si hubiese sido doble, hubiera pateado tantos traseros como los patea ahora. Pero toda esta semana me estuve preguntando por qué no habían pulido un poco más el sonido de A Sucker For Your Sound. Cuál sería la decisión de dejarla tan poco fiel. Fidelidad, quiero decir. Un sonido más claro en el bajo y en la batería. Un eco glammy, no hubiera estado de más. Fuerza en el sonido. Pensando que algún día esté tirado en una terraza con un subwoofer asesino, tratando de mandar al carajo los cristales del auto del vecino. Uno nunca sabe qué pasa por la cabeza de los genios. Porque ¿saben? Aún hay espacio en la vida para un par de remixes más. ¿Qué no? Aquí está el vídeo. Ya no me gusta embeberlos.

En We Shall Be Free anunciaron el nuevo videoclip de Plastilina Mosh. Me confundió un poco porque quien escribió la noticia le daba hueva anunciarlo. Luego comprendí que no le daba hueva anunciarlo sino la película en donde aparece el tema del video. Dicho film se llama Máncora y es de Perú. También diré que personalmente se ve de hueva pero quisiera apuntar algo que me pasó por la cabeza al escuchar esta tarde esa canción titulada “Pervert Pop Song”. Si dejamos que las chicas canten toda la canción, sin que Jonás se adueñe del micrófono en ningún momento, tendríamos una canción perfecta. De esas que de vez en cuando les salen tan bien a los Mosh.

En fila de las ensaladas, más bien en el lugar, tienen unas pantallas con Telehit, todo el día. Haciendo cola para ordenar, vemos un poco del programa de una tal Doña Márgara. O a veces, de un tipo como yogi que presenta videos, parado de cabeza, o metiéndose popotes por la nariz. Cuando la cola es enorme, y las mesas en el lugar están abarrotadas, uno sabe que pasará más tiempo del estimado viendo videos. El viernes pasado, capté uno que me parecía conocido:

No sabía quiénes eran Nikki Clan y no quería saberlo porque no me gustaron y aún ahora, después de haber escuchado su disco más reciente, me siguen pareciendo malísimos. Sólo que quería tener la oportunidad de hacer una observación.

Como se habrán dado cuenta, esa canción no es de ellos. Debe ser Mecano quien la hizo famosa, y sino Mecano, alguna banda mexicana que grababa todo lo que Nacho Cano traía bajo las axilas. Hablar mal de una banda sólo porque hacen coversitos de mierda, eso ya está bien fuera de juego. No me voy a prestar a eso. El verdadero pan que quiero comentar está acá:

De miedo, ¿no? Quiero decir, The Thermals no son una banda a la cual darles el crédito. La idea, supongo, es más vieja que las marcas de sus instrumentos. Pero sí da como penita ajena, ¿no?

Es como aquella vez que, en casa de mi madre, todos estaban fascinados con el nuevo video de Alejandro Fernández. Una copia de Weapon of Choice de Fat Boy Slim (al cual le tengo la misma ausencia de respeto que tengo por el potrillo) en donde Jesús Ochoa vuela y baila y brinca exactamente igual que Christophern Walken.

Una prueba más de que el pop en México se ha ido por un tubo hace ya muchos años.